miércoles, 6 de abril de 2011

En el Caos de la Ciudad

En los días de lluvia, en los días de paz, y por qué no?,,, también en los días de caos se pueden rescatar momentos que ayuden a la reflexión
Sucede que manejando por una de las principales avenidas de la ciudad se agolpan furiosamente los pensamientos y viendo que el de adelante va lento y el de la izquierda parece querer incorporarse a la derecha, el de atrás pide que acelere mientras los otros se toman su tiempo,,, estoy a punto de explotar
Así que me acuerdo de los incontables casos de personas que han sido afectados por infartos fulminantes y mejor me pongo a respirar de a poco en poco lentamente
En lugar de furia acude a mí, voluntariamente los recuerdos del “cafecito” de ayer y me doy cuenta de que el único responsable que pase algo soy yo, así que en lugar de que sea malo, que sea algo constructivo
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De los problemas que suceden comúnmente en las empresas a menudo de cada 10, 9 fueron ocasionados por el dueño o sus administradores; de esos 9 al menos 7 son por mala comunicación, posición demasiado cómoda para quien escribe esto, ¿cierto?, sin embargo, y suavizando el punto, es mejor equivocarse por intentar hacer algo, que por omisión (1).  
Es así que sigo pensando que el principal límite de una empresa es la manera en que los dueños y/o sus administradores solucionan los conflictos a menudo creando nuevos problemas, en lugar de generar nuevas oportunidades.
Sin embargo hay que ser consientes que cuando son demasiados los problemas distraen de tal manera los esfuerzos de los miembros de la empresa que será más difícil invertir tiempo en hacer mejor las cosas, ya que aquellos exigen demasiados recursos para resolverlos.

Equivocarse debe dar pie al aprendizaje, los conflictos a nuevas oportunidades y los problemas deben ser resueltos.
De tal suerte que para lograr lo anterior se requiere creatividad y esta a su vez requiere encontrar en cualquier ambiente el momento para reflexionar, reflexionar, volver a reflexionar…. y después,,,, por el amor de Dios,,, actuar.
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Al final de cuentas me doy por enterado que el reloj me mira feo y casi me reclama que ya es hora de visitar al ejecutivo de crédito que me hizo un espacio en su apretada agenda para revisar un proyecto de inversión que promete intentar ser grande a la mano de un buen lazarillo
El trafico sigue, las madres apresuradas van a recoger a sus hijos de las escuelas, los vendedores colman los cruceros y el oficial de tránsito exhibe flamante su chaleco contra balas y su arma de alto poder
Al fondo se escucha como Serrat & Sabina acaban a Dos Pájaros de un Tiro, tal pareciera que todo esto ya lo viví ayer.

1) Los datos expresados en esta entrada son producto de la percepción personal del autor y de ninguna manera pueden ser entendidos como evidencia científica.
  Nery ESM

martes, 5 de abril de 2011

Estampa de una Coincidencia

Hace algunos días y aprovechando la tregua que conseguí negociando con el tiempo de mi familia y con el de mi trabajo visite un pequeño “cafecito” al cual por cierto nunca antes había visitado, me hice acompañar del primer libro que encontré, pretendía acercarme de nuevo a la lectura (después de haber sido bombardeado tres días seguidos por una campaña en donde se argumentaba que leíamos ridículamente poco), a Khalil Gibrán el loco veía cuando amablemente se me acerca una jovencita muy atenta y me invita del menú de aquel lugar, atrapado por el aroma a café recién tostado decido acompañar mi estancia solamente con un café americano como el pecado (negro y sin azúcar), así pues me acomodé en el sillón tejido en fibra de mimbre a esperar la exquisita nota amarga que acompañaría mi lectura.
No apenas me acomodo y habiendo examinado la portada exótica del libro, llega de nuevo la jovencita a entregar mi pedido, le doy un sorbo, es tal cual lo esperaba no hay queja… de pronto a lo lejos y sobresaliendo al barullo cotidiano en los restaurantes una plática me llama la atención
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Dos amigos se encontraban en un dialogo por demás elocuente relacionado a sus respectivas empresas; discutían ampliamente de la manera en la que NO les había funcionado su negocio.
El primero de ellos (por cierto bien vestido), en su lista preliminar argumentaba desde la excesiva carga fiscal, el robo hormiga, la deslealtad de los clientes e incluso la situación económica de su país.
El otro (más bien vestido para la faena),  coincidía y enriquecía las razones, argumentando la inseguridad o hasta el clima imperante que no beneficiaba la venta de sus productos
Me resulto interesante escuchar como ambos estaban esmerados en acusar a terceras razones por sus ineficiencias, y por más que puse atención me fue imposible encontrar en sus argumentos algo que fuera comentado en “primera persona del singular”
Pienso que a lo largo de algunos años en que he tenido la oportunidad de transitar por el sinuoso camino de la administración de pequeñas empresas, he podido comprobar que con frecuencia la razón para que una empresa no avance, lo haga lentamente o fracase, es precisamente “la primera persona del singular”. Los dueños Ignoran por completo las ventajas que tienen, no son capaces de aplicar dinámicas administrativas que les permitan capitalizar sus esfuerzos e incluso en ocasiones no pueden identificar entre su patrimonio y el desempeño de su negocio, lo que a futuro los condena al fracaso.
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Sucede que ya casi es hora de retirarme, pido mi cuenta, doy el último sorbo a mi café (que ya se enfrío), se acerca la joven quien me entrega mi ticket me agradece la visita y me pide que regrese si es que me ha gustado el lugar.
Por supuesto que me gusto, y pretendo regresar siempre y cuando sigan bien las negociaciones entre el tiempo del trabajo y el de mi familia,,,  una disculpa a Khalil no pude pasar de la portada.
   Nery ESM  

lunes, 4 de abril de 2011

Bienvenid@,,, gracias por tu visita,,, proximo lanzamiento

Hola que tal,,, gracias por tu visita,,, espera la primer publicacion para el dia 08 de Abril del 2011,,, articulos relacionados a la administración de la Pequeña Empresa...

Saludos
Nery ESM